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domingo, 9 de septiembre de 2018

El miedo a volverse a ilusionar

Primera noche en casa después de vacaciones. Llevo todo el verano empezando a preparar las cositas para mi hija, pero las últimas semanas han sido muy intensas. Al fin nos atrevimos a comprar la primera ropita, una mantita y unos calcetines. Poco a poco me voy ilusionando más y más... demasiado.

Y esta noche al fin he soñado con ella. Mi preciosidad estaba conmigo, me parece que había algún tipo de complicación y me habían dormido.... en el sueño no tenia el recuerdo del parto pero si del momento que la conocía. En la habitación había mucha gente, me agobiaba, y era mi hermano (cosa bastante surrealista) quien me presentaba a mi hija. Uno de nuestros mejores amigos estaba allí y nos pedía perdón por haber desaparecido tanto tiempo... y llorábamos juntos. Un grupito de amigas estaban dispuestas a entrar... pero les pedía que se fueran... yo aun no conocía a mi hija! Esto es un trauma que tengo del nacimiento de mi 1ª hija (http://buscandobbs.blogspot.com/) había tanta gente en el hospital que no podía estar con mi bebé y la lactancia me fue muy mal.... pero teniamos tantas ganas de compartir nuestra alegría que en ese momento no nos dimos cuenta. Al final en el sueño pedíamos a todos un poco de intimidad y al fin nos quedábamos solos mi marido, mi bebé y yo... Y hacíamos cosas tan simples como mirarla... y al cambiarle el pañal se hacía pipí encima de su padre... tan simple, tan cotidiano, tan natural... tan bonito. Y nos tumbábamos en la cama del hospital los tres juntos, como hicimos con al nacer Xavi, pensando que había tantas heridas que sanar...

Me he despertado y mi marido me estaba mirando, y abrazados, llorando, sabíamos que estábamos pensando lo mismo...esperando que esta ilusión no se vaya, que no se nos vuelva a romper el corazón.




sábado, 1 de septiembre de 2018

Está bien soñar




Está bien soñar... aunque cueste. Aunque proyectar solo te traiga dolor... poco a poco va cambiando y aparece una chispita de luz en el futuro. Intento no tener miedo, apartar de mi mente la sensación de que esta pequeña no vendrá a casa igual que Xavi tampoco vino. Es un sentimiento tan real... que cuesta ver la irracionalidad, cuesta creer que no voy a tener tan mala suerte dos veces... pero he tenido tanto tiempo el sentimiento de que no merecía a mi bebé... que me habían castigado por algo, que la vida no quería que tuviera a mis tres hijos conmigo... que ahora siento que lucho contra eso y me esfuerzo por algo que no puede ser... porque la vida me lo negó una vez y tampoco me lo permitirá ahora. 

Pero no, no puede ser tan cruel, no...  merezco un embarazo lo mas bonito posible, por los días que deba durar, y merezco poder abrazar y cuidar a mi hija, merezco este bebé que está creciendo en mi. Debo creer de verdad que está bien soñar, que está bien tener esperanza...