Y fui sola. Mi marido tuvo que quedarase con los peques porque no queríamos que ellos supieran que algo iba mal. Estaba muy triste, llorando, esperando un ectópico o un aborto de libro. Pero no. Había un saco gestacional de 12mm bien situado en el útero. Pero dentro no se veía nada. Una buena noticia y otra mala.
Para 6+4 semanas ya debería ser más grande y verse una vesícula vitelina. No parece haber rastros de sangrado.
Me voy con una sensación muy conocida. Bien pero mal. Hay algo pero no se ve. Una ambivalencia entre vida y muerte que creo que me acompañará todo el embarazo... o lo que dure el embarazo. Podría ser un huevo huero, un embarazo anembrionario. Por eso crece lentamente, por eso no se ve nada. Ya me veo en el quirófano de nuevo por un legrado. Diós, no quiero pasar por esto. No puedo.
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