Hace mucho tiempo que la vida no me sorprende positivamente... yo busco mi suerte, y la consigo en la medida q puedo... pero nada me viene regalado. Pero si me ha sorprendido muy negativamente... mocho. Me pilló por sorpresa la infertilidad, una montaña que me hubiera gustado no tener que subir. Y por último la muerte de mi hijo.
Me digo a mi misma que tengo que dejar de controlarlo todo... pero lo controlo desde que la vida empezó a darme esto. Lo controlo desde que entraron en mi casa calendarios y tests de ovulación, termómetros ...
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